Consejos para elegir tu próxima mochila

Al momento de querer realizar un viaje, en lo primero que debemos pensar es el tipo de mochila que necesitamos llevar. Porque, a fin de cuentas, esa mochila va a ser nuestra compañera más importante. Será la que nos permita trasladarnos de la manera más cómoda y liviana posible de un lado al otro. Por eso, desde Campinox, optamos por crear este artículo en el que te detallamos los puntos a tener en cuenta al momento de elegir qué tipo de mochila es la que se adecúa al tipo de viaje que vamos a hacer. Las mochilas suelen elegirse según su tamaño, peso, precio y del tramo a recorrer. Dado que no es lo mismo recorrer lugares que ir de camping o hacer trekking. Uno de los puntos principales es que el tamaño de la mochila sea acorde al largo y ancho de tu espalda. También la mochila tiene que evitarte problemas de sudoración, sobrecargas y que a la vez  puedas ajustar mejor los agarres a tu cuerpo. Las mochilas se miden según el volumen de carga que pueden llevar, por eso es que se miden por litros y no por kilos. Para los que están por realizar un viaje de una semana, siempre les recomendamos mochilas que arrancan en los 40 litros, que es un tamaño de mediana capacidad. Ésta medida es ideal para llevar la carga justa y necesaria tanto de ropa, calzado y accesorios. Recomendamos que eviten llevar cualquier tipo de objeto “por las dudas”. Siempre hay que tener en mente que todo lo que pongas en la mochila, es peso que le vas a cargar a tu cuerpo. Por eso, conviene no comprar una mochila con litros de más “por si acaso”. Otro punto, importante en una mochila, son las características con las que cuenta el modelo que vamos a elegir. Lo ideal es que el material de confección sea liviano pero resistente a la vez y que tenga, dentro de lo posible, un mínimo de impermeabilidad. En caso de que no soporte una mínima lluvia, recomendamos utilizar un cubre mochila. Algunos de nuestros modelos, incluso, lo traen incorporado. En el caso de los cierres, es ideal que las mochilas cuenten con 2 deslizadores. Esto permitirá que si se rompe un deslizador, queda funcionando el segundo y, también es de mucha utilidad para colocarle un candado, en caso de que fuera necesario. No debemos dejar de tener en cuenta que las hombreras y riñoneras (éstas últimas dependiendo del modelo) sean acolchadas, regulables y con sistema anti transpirante, dentro de lo posible. Esto permite cargar la mochila con mayor comodidad y sin hacer tanta presión sobre los hombros. La cantidad de compartimentos con los que cuente el producto es un punto valorable, porque da la posibilidad de distribuir los objetos que llevamos de manera más ordenada, según la importancia de uso que tengan. Sobre todo cuando existe la opción de compartimento con cierre en la parte de abajo de la mochila. Por último, y ya cerrando con las características de la mochila, es una muy buena opción que las mochilas cuenten con cintas de compresión en los laterales para tener la carga más compacta y que el peso de ésta se mantenga bien distribuido. Habiendo terminado de describir lo ideal de una mochila, vamos a enfocarnos en el equipaje que vamos a cargarle y la forma que recomendamos para hacerlo. Empezando con la ropa, después de investigar, consultar y comparar con experiencias propias, en la mayoría de los casos, hemos coincidido en que, para un viaje de una semana, una muy buena opción es la del “7+1”, que se basa en llevar ropa para siete días (7) más la que llevamos puesta (+1). A continuación te dejamos una lista de ejemplo:

  • Remeras => 7+1
  • Medias => 7+1
  • Ropa interior => 7+1
  • Pantalón largo => 1
  • Pantalón corto => 1
  • Malla => 1
  • Zapatillas para viaje/Caminata => 1
  • Zapatillas liviana => 1
  • Ojotas => 1
  • Campera/Buzo liviana
  • Toallón de microfibra
  • Bolsa para ropa sucia
  • Bolsa de dormir
  • Botiquín con elementos básicos

Además de la ropa, hay que tener en cuenta también los elementos de higiene personal. Nosotros recomendamos llevar un pequeño bolso neceser con los siguientes ítems:

  • Cepillo de dientes
  • Pasta dental
  • Peine
  • Shampoo
  • Cortauñas
  • Set de afeitar
  • Protector solar
  • Pañuelos
  • Repelente de mosquitos
  • Pomada para picaduras

Como accesorios, lo ideal es llevar la menor cantidad de cosas posibles como ser: Lentes de sol, cargador para celular (tanto para conectar al toma corriente como el portátil),  adaptador para enchufe (si se viaja a otro país), termo y mate y si te gusta la lectura, algún libro. Una vez que ya tenemos claro el equipaje con el que vamos a cargar, debemos calcular la distribución del peso de toda la carga. Algo no menos importante. Para empezar, es aconsejable que la mochila varios cierres,  bolsillos y compartimentos externos. Porque además de resultar más sencillo al momento de buscar cualquier elemento, éstos nos ayudan a distribuir mejor el peso en la mochila. Por ejemplo, en la parte de debajo de la mochila es ideal no poner mucho peso. Cosas como la bolsa de dormir, el botiquín, termo u ojotas. Junto a la espalda siempre poner lo que más pesa: carpa, libros, cuadernos. Hacia afuera y en el extremo superior, recomendamos poner la ropa. Lo mejor es enrollarla para que ocupe menos espacio y, a su vez, ocupando todos los huecos y espacios vacíos. Es conveniente dejar más cerca de la superficie lo que se va a necesitar en el corto plazo.  Luego de haber acomodado, es de mucha ayuda hacer un poco de fuerza para dejar todo lo más compactado posible. Los bolsillos exteriores suelen tener la medida ideal para guardar el shampoo, protector solar, cepillo de dientes, etc. Con toda la mochila armada, es momento de probar si el peso quedó bien distribuido. El mejor método para comprobarlo es intentar parar la mochila. Si la mochila se cae de costado es porque de ese lado se puso más peso que del otro costado. Cuanto más se sostenga sola, menos se va a sentir el peso al cargarla en la espalda. Por último, nos falta hablar de cuánto es el peso de carga máximo recomendable. Lo que se dice es que el peso de la mochila cargada no debe superar el 25% del peso de nuestro cuerpo. Nosotros recomendamos que, más allá del porcentaje estimado, el peso de carga no supere los 12kg.